La Cadena de Farmacias Sucre obliga a sus clientes a comprar más medicamentos de los que realmente éstos necesitan. Un ejemplo de ello, ocurrió el domingo 24 de junio en la Farmacia Sucre en Tibás, cuando un cliente trató de comprar dos Paroxetina de Calox. La sorpresa fue mayúscula cuando la vendedora le dijo al cliente que como mínimo le podía vender ocho pastillas cuyo costo eran ¢8 mil. El cliente preguntó que por qué no se le podía vender dos, que era lo que necesitaba, sin embargo, la empleada le manifestó que era orden de la Gerencia. Consultada la ministra de Salud, María Luisa Avila Agüero, dijo que lo ocurrido no le parecía moral. Con los antibióticos si se hace, ya que si se compra menos tratamiento se genera resistencia.
El quejoso anunció que presentará un recurso de amparo ante la Sala Cuarta, a fin de que sean los magistrados los que digan si los dueños de las farmacias actúan a derecho o por el contrario, son violentados los derechos de los consumidores.
Diario Extra, 27 de junio de 2007 |